Helicobacter pylori

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La bacteria Helicobacter pylori, conocida como la bacteria del estómago, está infectando entre un 40 y un 60% de la población mundial.

El Helicobacter pylori es una bacteria con forma helicoidal que, después de ser ingerida, se localiza, a través de la mucosa, en la parte más profunda del epitelio, teniendo una enorme capacidad para ocultarse y puede permanecer durante años sin presentar síntomas. Tiene la capacidad para soportar los ácidos gástricos al segregar ureasa, una enzima alcalinizante que los neutraliza.

Aunque en muchos casos es asintomática, los síntomas característicos son: dolor abdominal, pérdida de hambre y cansancio, nauseas y vómitos y, en casos graves, hemorragia.

La infección puede ser a través del agua o de alimentos contaminados y a través de la saliva y su tratamiento, largo y difícil, puede requerir multiterapia. Es una bacteria con una alta capacidad de mutación que dificulta el tratamiento.

El tratamiento puede ser con antibióticos y como alternativa natural podemos utilizar aceite esencial de orégano, cúrcuma, Pau d’Arco, lactoferrina, lentisco, carnosina, zinc, glutamina, sulfurafano…

La higiene personal es la mejor prevención frente a este tipo de infección.