Aloe Vera

 

La planta del Aloe procede originariamente de África y, actualmente, hay más de 250 variedades, de las cuales solamente tres o cuatro tienen características curativas o medicinales significativas. La más potente de éstas es la Aloe barbadensis.

Se ha escrito que Alejandro Magno conquistó la isla Socotora en el sur de Arabia porque en ella había gran cantidad de aloes que servirían para la curación de las heridas y enfermedades de sus soldados. La reina Cleopatra usaba diariamente el aloe como ingrediente esencial de sus cuidados diarios.

Las propiedades del aloe son:

  • Regula el funcionamiento de la mucosa intestinal.
  • Mejora las úlceras duodenales y estomacales.
  • Disminuye la acidez.
  • Neutraliza el efecto de las toxinas microbianas.
  • Interviene en la formación de proteínas.
  • Refuerza el sistema inmune y aumenta las defensas.
  • Favorece las reacciones de almacenaje y transmisión de la energía.
  • Aporta ácido salicílico de efecto analgésico y antifebril.
  • Favorece la cicatrización de los tejidos.
  • Por vía tópica actúa como emoliente sobre la piel.
  • Actúa como antiséptico.
  • Favorece la hidratación celular.
  • Estimula el crecimiento celular.