Folato vrs Ácido fólico

Aunque aún hoy en día, incluso a nivel científico, se habla del folato y del ácido fólico como si fueran intercambiables, realmente no son lo mismo. De hecho, la forma activa tiene el nombre de metil tetra hidrofolato.

El ácido fólico (vitamina B9) no tiene el grupo metilo y está en forma oxidada. Su metabolización es más complicada que en el caso del folato. El folato (THF) se metaboliza en el intestino mientras que la vitamina B9 se metaboliza en el hígado, donde se metila y pasa a la forma reducida gracias a la enzima dihidrofolato reductasa.

El problema puede aparecer cuando no tenemos suficiente capacidad de reducción y metilación debido a una insuficiencia de esta enzima, y el ácido fólico se mantiene en forma inactiva en la sangre. Esta forma inactiva puede unirse a los receptores de folato impidiendo el acceso del folato activo.

El folato tiene un papel esencial en la metilación del ADN y previene sus mutaciones.

Es por esto, que en caso de suplementación (p.e. embarazadas) sea en forma de folato y no de ácido fólico. La forma más recomendable del folato es el L-metilfolato (5-Metiltetrahidrofolato).

En la alimentación podemos encontrar folato especialmente en verduras de hoja verde: brócoli, espárragos, espinacas, hojas de nabo,…