Glucosamina

 

La glucosamina es un elemento estructural que el organismo humano necesita para sintetizar los glucosaminoglicanos (GAGs), moléculas especializadas presentes en el cartílago que junto al azufre son necesarias para una función adecuada de la articulación, los tendones y los ligamentos, así como para la reparación de los mismos en caso de deterioro o lesión.

El sulfato de glucosamina es una molécula sencilla, compuesta de glucosa, una amina y azufre. En circunstancias normales el organismo sintetiza toda la glucosamina que necesita, pero en determinadas situaciones como el envejecimiento, el cuerpo deja de sintetizar suficiente glucosamina para mantener los cartílagos sanos, con lo que éstos se adelgazan y agujerean, apareciendo entonces la osteoartritis.

Las principales funciones de la glucosamina son:

  • Estimular la síntesis de los componentes del cartílago y del tejido conectivo.
  • Favorecer la incorporación del azufre dentro del cartílago.
  • Regenerar las articulaciones.
  • Reparar los tendones y ligamentos.
  • Mantener un óptimo nivel de líquido sinovial.
  • Mantener y reparar los ojos, la piel, las uñas y las mucosas de los tractos digestivo, urinario y respiratorio.
  • Reducir el dolor articular.
  • Reducir la inflamación articular.
  • Ayudar en la recuperación post traumática.