Kuzu

 

 

El Kudzu, o kuzu japonés, proviene del almidón de una planta fibrosa (Pueraria lobata). Es originario de China y Japón y apenas ha sufrido variación en su estructura química a lo largo de los siglos.

Se utiliza la raíz con fines medicinales que es donde se encuentra la mayor parte de los principios activos. Esta raíz puede llegar a medir dos metros y es parecida a la Yuca, pero de mucho mayor tamaño.

El kuzu destaca por su contenido en aceites esenciales y flavonoides (isoflavonas). La daidzeína (uno de sus flavonoides) tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas.

Las aplicaciones terapéuticas del kuzu están basadas en la medicina tradicional china, donde se considera una de las 50 plantas fundamentales y se utiliza para tratar múltiples afecciones, desde problemas gástricos hasta insuficiencias cardíacas. En la medicina tradicional china el kuzu se asocia con los meridianos del bazo y estómago y se utiliza para reducir la fiebre, para controlar las diarreas, reconstruir la flora y para disminuir la presión arterial. Para ayudar al hígado, haciendo mejorar condiciones como dolor articular, hepatitis, cirrosis y alcoholismo Para desinflamar los intestinos y mejorar así los síntomas que pueda provocar dicha inflamación: diarreas, colitis, tifus, enfermedad de Crohn, etc.

Para los problemas de pulmón cuyo origen es la debilidad en el intestino grueso, algunos casos de asma y bronquitis También es considerado un buen tratamiento de la diabetes, ya que ayuda a controlar y disminuir los niveles de azúcar en sangre. Tiene efectos vasodilatadores, sobre todo a nivel coronario (corazón) y cerebral, es decir, aumenta el caudal de sangre ya que dilata los capilares, por lo que alivia los dolores de cabeza, previene cardiopatías y la hipertensión arterial.

Entre las aplicaciones terapéuticas podemos destacar:

Probiótico: Regeneración de la flora intestinal después de diarrea aguda o toma de antibióticos por ejemplo

Regula el tránsito en caso de diarrea o estreñimiento

Favorece la transpiración (en caso de fiebre)

Relaja el sistema nervioso parasimpático (involuntario)

Vértigo

Resaca

Diabetes

Procesos inflamatorios

Procesos infecciosos

Activa la circulación sanguínea

Previene problemas derivados de la hipertensión

Dolor de cabeza

Distrofia muscular

Dolor de cuello o espalda (por gripe por ejemplo)

Tratamiento de adicciones a tóxicos (drogas, alcohol, tabaco)

El kuzu tiene propiedades vasodilatadoras, por eso se debe tener precaución al tomarlo junto con un tratamiento con otros vasodilatadores u otros anticoagulantes, ya que puede potenciar en exceso su propiedad y llegar a producir hemorragia.