MSM

 

El MSM (metilsulfonilmetano) es un compuesto orgánico del ciclo del azufre que se encuentra presente en el organismo de los seres humanos y en el de casi todos los animales vertebrados.

El MSM se origina en el plancton oceánico, donde se forma inicialmente un precursor del MSM que después se libera a la atmósfera, donde reacciona con el ozono y la luz del sol y vuelve a la tierra con la lluvia en forma de MSM. Las plantas captan el MSM y lo incorporan en su estructura, siendo el MSM la fuente primaria de azufre biodisponible para el 85% de los organismos vivos.

El MSM restaura la flexibilidad y aumenta la permeabilidad de las paredes celulares, ya sea en las células dañadas, ya como su contribución en la síntesis de nuevas células, permitiendo más fácilmente el paso de los fluidos a través de los tejidos. Este proceso ayuda a igualar las presiones y a disminuir o eliminar la causa del dolor. Permite así la eliminación de sustancias perjudiciales como el ácido láctico u otras toxinas, mientras que facilita la entrada de nutrientes al interior de la célula. Además, posee una notable acción antioxidante que protege contra el daño producido por los radicales libres.

Principales funciones corporales:

  • Ayudar a la regeneración del tejido conectivo.
  • Prevenir artritis y reumatismos.
  • Mejorar el sistema inmunológico.
  • Evitar la inflamación y el dolor articular.
  • Mejorar el aspecto de la piel, las uñas y el cabello.
  • Evitar el acné y la falta de memoria.
  • Mejorar la producción de aminoácidos no esenciales y hormonas como la insulina.
  • Evitar el desarrollo de alergias.
  • Incrementar la síntesis de enzimas antioxidantes.